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martes, 18 de noviembre de 2014

Si no me apartas la mirada... (7)




-De verdad hoy ya es hoy?... - apaga el despertador apretándolo con el dedo meñique, ya es por vicio el hacerlo así- Qué rápido pasa ayer y antes de ayer, para ser hoy y mañana y pasado...

Remueve la pierna bajo la sábana, no hay nada debajo. Ni siquiera dejar el armario abierto le ha hecho volver. Pone la radio, bosteza, vuelve a buscar, hasta la esquina del nórdico... nada.

*aAAaatchús!!*
Perfecto, ya estoy despierta!
*AaaaAAatchús!!*
Ahora más... arriba!

Victoria pone un pie en el suelo, mira hacia abajo y sonríe, se alegra del parqué rallado en invierno, es mil veces menos frío que el mármol de la antigua casa; aunque está más gastado, tiene más personalidad y es menos brusco al tacto. Supongo que se adecua a mi estado actual (ja!).

Aun es hoy...

Se acuerda sin dejar de vigilar el suelo, del contrato no escrito, jamás redactado, nunca leído, siempre olvidado...  -Si no me apartas la mirada, es que te quedas; si no te aparto la mirada, es que me quedo... - Sabe que no ha firmado nada, sin embargo siente como le aprieta el no cumplirlo; es como si ya estuviese en la cárcel condenada por ello.

Necesito al menos un tiempo de permiso, qué asco de abogado de oficio.

Pone el otro pie en el suelo, la misma sensación, ya son dos, los dos ahí abajo, juntos... ahora únicamente tiene que conseguir seguir adelante, que cada uno haga su trabajo para mantenerla erguida un día más. Juntos no sirven, juntos no son eficientes, no andan... separarse, juntarse, separarse, juntarse... adelante, espera, juntos, adelante, espera, juntos, vienes tu, me voy yo, separados, juntos... ando, andas, andamos.

Venga, levanta, y despégate las legañas de la cara; super Deliplus® "Qué Vital!" debe de hacer el resto.

Camina directa al baño, los azulejos oscuros de los años setenta y la bañera azul, a la que se le puede sacar mucho partido (según Manuel) le reciben; pero no era exactamente a quien esperaba.

Fuera ropa, es solo un nuevo hoy, de un largo mañana y pasado mañana.



martes, 27 de agosto de 2013

Si no me apartas la mirada... (6)



Abrazada por la cintura, apoya su mejilla contra el pecho de Andrés... -Menos mal que me has venido a buscar tío-, la observa desde detrás del flequillo despeinado, sin gesto ninguno, apenas parece notarse el "ya te lo dije" que lleva por dentro, -Toma anda... ponte el casco-.
Le sujeta la mano izquierda, arranca con la derecha -Vámonos ya nena-.

Victoria se baja la visera del casco y pega la frente contra la vieja cazadora de su mejor amigo, nunca le gusto que la viesen llorar, pero probablemente ahora no importe demasiado. No distingue bien los colores del semáforo, ni sabe exactamente por qué calle van, o hacia dónde se dirigen, en cada curva deja una lágrima que se seca con el calor de este pegajoso Agosto antes de ni siquiera llegar a tocar el asfalto. No hay pruebas de nada de lo que atraviesa su cabeza, nada quedará de lo que ha pasado, será olvidado para siempre como todo lo que en algún momento le importó demasiado a algún cobarde que nunca supo gritar lo que pensaba en realidad. Todo se irá, montado en ese avión.

Si no soy yo, la que aparto la mirada... voy a perderme mirando todo lo que no tengo ya.
Le aprieta por debajo de la chaqueta: - Andrés...-, en dos segundos, - Mmmmm... ??-, - ¿Puedes ir más rápido?-, sonríe detrás del casco y le pellizca la pierna, - Sabes que si enana, pero agárrate a mi, no te vayas a dejar caer ahora, ahora no-.

La luz de los coches de atrás les iluminan, las ve salir, lágrimas evaporándose de nuevo... no queda nada.

martes, 16 de julio de 2013

Si no me apartas la mirada... (5)



El calor se hace tan insoportable que decide levantarse, aunque sólo sean las 6 de la mañana. Enciende la ducha y mira el agua caer... -Mierda-; demasiado fría, se le olvidó encender el calentador cuando llegó ayer. Aun así, mete el pie derecho, lo sacude... y mete el izquierdo, está bien, ya no hay nada que perder, sonríe con el habitual medio lado de su perfil irónico y cierra los ojos.

El agua helada resbala por su pelo y ahora moja su espalda. Demasiadas verdades futuras, demasiados recuerdos pasados; ojalá nada vuelva a ser como antes, ojalá el antes vuelva a ser nada. Como abrir el regalo que sabes desde el principio que no va a gustarte, pero tarde o temprano tienes que quitarle el envoltorio y enfrentarte a la realidad. Los Reyes Magos casi nunca aciertan, piensa, aunque se lo des por escrito, aunque seas la niña más buena del mundo, que no lo eres señora Victoria, no lo eres... y aunque lo pidas con todas tus ganas...

Se pone las zapatillas, debe de aprender a correr como esas chicas, esas que lo hacen sin mirar atrás, las que te apartan la mirada porque solo miran al frente.

-Corre Viki, es hora de irse-

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Si no me apartas la mirada... (4)


Enciende un cigarro, se apaga, se va... colilla, otro... enciende un cigarro, se apaga, se va... colilla, otro...Un bucle infinitamente repetido, tan solo como un vicio secundario iniciado a expensas de ocultar el primario. ¿Cómo abandonar esa droga que lleva por las venas?.

Al menos ha conseguido algo; en esa séptima planta alguien ha huido por fin, corriendo calle abajo... supone, a medio desvestir, el rimel corriendo a igual velocidad y agarrando con el puño cerrado la chaqueta de cuero gastada. Mira al techo y sonríe de medio lado, le hace gracia imaginarla así.

Enciende un cigarro, se apaga, se va... colilla, otro...

Sola en el centro de la ciudad, sola y rodeada de tanta gente, remando sin importar a dónde y durante cuánto tiempo más...-Probablemente el día que te encuentre en el camino, me pierdo contigo, ... mientras tanto es mejor, que apartes la mirada- .

Se va... colilla, otro...


jueves, 8 de noviembre de 2012

Si no me apartas la mirada... (3)




- Voy a decírselo, voy a decírselo, voy a decírselo...- ...

Atraviesa la oscura habitación de puntillas y se le acerca por la espalda - Tengo que decirte una cosa... -.

Victoria no está segura de si la chica del burdel de la séptima planta siente remordimiento alguno, no sabe si tiene conciencia o si la perdió por las escaleras mientras se le caía el resto de la ropa, no la conoce de nada, sólo sabe que desde las alturas es capaz de conmover con un suspiro, o con sólo fruncir el ceño... qué tendrá oculto tras ese flequillo indomable que antaño fuera rubio. Técnicas para conseguir hacer aflorar nuestro "ello" más odiado y reprimido.

Cómo es posible que en mitad del huracán se haya cruzado con alguien como ella, no tiene nada que ver con su ajetreado sistema y sin embargo, ahí está ahora; plantada delante de sus narices poniendo cara de no haber roto un plato en su vida y dejando entreveer algo más que las piernas... para escupirle a la cara las verdades que lleva años sin atreverse a aceptar.

Cruzaría descalza las mil avenidas que les separan por gritarle al oído, que ella tampoco se merece nada de eso, pero la cobardía vuelve a dejarla anclada en la esquina de siempre, esa que ya se está adaptando hasta a la forma de su propia sombra.

Ha vuelto a suceder... -De mal en peor Viki, es que eres tonta, de mal en peor...-.

 

viernes, 26 de octubre de 2012

Si no me apartas la mirada... (2)


No se da cuenta pero lo hace, en cuanto se quedan solas, algo se escapa de entre sus labios, sin querer, mínimamente perceptible al oído humano. Mientras ella conduce a toda velocidad sobre ríos de ciudad, una atrevida Victoria algo etílica se delata -Si no me apartas la mirada esta noche yo...-

Victoria se despierta sudorosa y aún excitada, volver a verse reflejada en sus ojos oscuros, aunque sea por unos segundos y ocultos por la lluvia, definitivamente ha tenido sus consecuencias. Se lanza contra el lado vacío de la cama, siempre el mismo lado, y susurra al silencio - No sé qué pretendías exactamente encontrar bajo mis faldas, pero sin duda, jamás debería haberte dejado llegar tan lejos, no así... no hoy...-

Vuelca al otro extremo del colchón toda su frustración y se aferra al vértice gastado de su almohada, si al menos no tuviese la sensación de que aprovecha cada sonrisa que le regala en su contra... Pero, ¿cómo dejar de sonreirle?. Es evidente que entre las dos se ha creado un vínculo, algo que le arrastra a soñarla demasiadas veces, demasiado intensas, demasiado dolorosas, demasiado vacías, inmersas en un bucle autodestructivo que sabe imposible de abandonar.

Si al menos fuese cierto que tú... no apartases la mirada.

lunes, 6 de agosto de 2012

Si no me apartas la mirada...

 
Victoria entrecerró los ojos... no puede estar segura, no lo sabe con certeza, pero cada vez que inhala el humo y entre sombras deja entrever su rostro se le hiela más la sangre.
Es imposible, imposible que una mujer tan distinta a Irene sea capaz de clavar sus retinas de la misma manera que ella lo hacía. Unir mediante un lazo invisible dos pupilas que se aferran soportando la distancia de dos copas de vino y un cigarrillo de liar...
No puede ser ella, pero después de cuatro años, ha vuelto a encontrar a una persona capaz de destrozarle la razón y hacer aflorar su más bajos instintos con un simple parpadeo.

Suspira y se delata -Si no me apartas la mirada yo... creo que tendré que besarte-