Enciende un cigarro, se apaga, se va... colilla, otro... enciende un cigarro, se apaga, se va... colilla, otro...Un bucle infinitamente repetido, tan solo como un vicio secundario iniciado a expensas de ocultar el primario. ¿Cómo abandonar esa droga que lleva por las venas?.
Al menos ha conseguido algo; en esa séptima planta alguien ha huido por fin, corriendo calle abajo... supone, a medio desvestir, el rimel corriendo a igual velocidad y agarrando con el puño cerrado la chaqueta de cuero gastada. Mira al techo y sonríe de medio lado, le hace gracia imaginarla así.
Enciende un cigarro, se apaga, se va... colilla, otro...
Sola en el centro de la ciudad, sola y rodeada de tanta gente, remando sin importar a dónde y durante cuánto tiempo más...-Probablemente el día que te encuentre en el camino, me pierdo contigo, ... mientras tanto es mejor, que apartes la mirada- .
Se va... colilla, otro...