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domingo, 31 de marzo de 2013

Pancitopénica




Las fiebres y los mareos, hipotensiones del corazón.
Dormir en el suelo y autoconvencerse de que es el lugar más cómodo sobre la faz de la tierra es lo que se lleva con 40 celsius en el encéfalo, eres una moderna oculta.
De que vienes y que te vas... y los sustos que me das. 
Me encanta pensar que eres la nueva "encias sangrantes-Joe", y he de admitir, que verte como una Robocop-a haciendo la croqueta... no tiene precio. 

Ahora que has abandonado la suite de lujo del hotel, podrás dejar de tener pesadillas con la cuñadecoña, aunque siento que tu compañera nueva no sea la reportera más dicharachera y las vistas dejen bastante que desear en los bajos fondos.

Anda, haz el favor y sal pronto de mi casa; prefiero que te largues, aunque no me pueda quedar con tu coche. Pero recuerda que me debes 900 empanadillas en PePe y un par de tarros de pepinillos, eso si que no te lo perdono.

Ah!, y prohibido salir de Granada-city sin previo reconocimiento médico "completo"...

Marquesa de la pancitopenia...  que lujos que te marcas.


domingo, 6 de noviembre de 2011

jueves, 6 de octubre de 2011

domingo, 9 de enero de 2011

Llu y eVe




Estornudo. Tarareo... "Llueve y llueve, tras de los cristales llueve y llueve"... que abuela me siento a veces cantando estas cosas.

Connotaciones varias, no me puedo llevar la moto, no puedo ir a recoger a la que ya es toda una señora, iré "pa Graná" más tarde de la cuenta y... tos, tos y tos, mierda!... que me muero, ¿cuándo se me va a pasar el resfriado?.

Tarareo... "Dentro de este cómic... uno no puede ni moverse..."... peeeerrFffecccttto, es mejor no moverse, no dar un paso, permanecer estática, que todos saben que si miras atrás te conviertes en estatua de sal, y no es el mejor momento... porque llueve, claro, y te disolverías quedando en nada, porque nada eres y en nada te convertirás, aunque, el que nada no se ahoga. En fin, cuantas absurdeces, y todo esto es solo porque llueve y todo lo que se moja cuando susodicho fenómeno meteorológico tiene lugar. Y si llueve tampoco puedes ir hacia delante, claro, porque no tienes paraguas, se lo quedó cierta Señorita del país de las nécoras...

Últimamente no me gusta tanto que llueva, me dan más escalofríos en el hígado de la cuenta. Para mí, nunca nadie lo hizo mejor que tú... lo de disfrutar de la lluvia y lo sabes.

Estornudo, me rio. Voy a sacar una taza a la terraza...




Pd.- Por favor, ¡que este año vuelva mi paraguas!

lunes, 22 de diciembre de 2008

Combustión febril

Como empieza ese fragmento de no recuerdo qué, libro, película, poesía... : "anoche pasé frío"



Mi ventana estaba cerrada y mi cuerpo estaba ardiendo, reposaba sobre la cama conocida, mi cama de siempre. Llevo un buen rato con el soniquete del sorteo de navidad tronandome. Las ventanas a cal y canto, la persiana bajada. ¿Por qué tengo tanto frío? ¿qué hora será? Tarde, seguro.

Me permití el lujo de privarme de las entradas y salidas de oxígeno proveniente del espacio exterior, al menos durante unos segundos, para que las malditas anginas dejaran de acuchillarme. Si habría de morirme sería con mi propia combustión. Así lo siento, tan caliente que podría iniciar un big-bang dentro de mi telencéfalo.

Es más, creo que ni siquiera tengo derecho a expulsar esas partículas víricas a ningún ser circundante, a mi ser circundante, mejor dejar la boca cerrada, no respirar, resignarme.

Sin embargo nunca se inicia esa combustión espontánea.
Inexplicablemente el pequeño ser que sigue vivo, aquí dentro de esta habitación en semipenumbra, me cede generosamente su oxígeno y mis pulmones lo aceptan con simétrica generosidad.

No hay combustión. No por el momento. Me vino bien el vaso de agua, al que acompañé con un ibuprofeno, un paracetamol de un gramo, o quizás fueron dos, y lo primero en antibióticos para estúpidas alérgicas. Alimento vivo, vida alimentada... Mmmmmm!!!

Aún no me atrevo a subir la persiana, ni mucho menos a abrir la ventana pero decido mirar al otro lado de la cama, de mi cama de siempre... El olor del suavizante resucita mis sentidos y mi ánimo... buenos días... susurro... creo que tengo fiebre y no me ha tocado el gordo.